Es curioso, pero nunca me había
hecho esta pregunta, quizás porque las matemáticas nos acompañan en todo
momento. Nos acercamos a ella cuando comenzamos en el colegio, en mi época con
4 años. A partir de ese momento nos enseñan los números, a contar, a realizar
operaciones simples, como sumar o restar, a resolver problemas que no parecen tener
solución, entre otras tantas enseñanzas. Pero lo cierto es que las matemáticas
no nos abandonan.
Son muchos los momentos del día
en los que hacemos uso de las matemáticas sin darnos cuenta, como por ejemplo:
En el hogar: cuando se distribuye
el sueldo para hacer frente a los gastos del mes, al realizar las compras, para
preparar una receta de cocina, o incluso para repartir una tarta.
En el ocio: al realizar un
deporte como el fútbol, que se juega en un campo rectangular, dividido por
líneas que determinan las zonas de juego, con un número establecido de
jugadores y, con unas medidas que hay que respetar.
En las inversiones: como cuando
nos decidimos a comprar una vivienda, con esa hipoteca, que a todos nos pesa;
con esos intereses, y tantos años por delante para pagar.
En nuestra organización: se
respetan horarios, se tiene en cuenta las distancias que hay que
recorrer y el tiempo que se tarda en llegar.
En el cuidado personal y de la
salud: nos interesamos por la cantidad de alimentos que tenemos que tomar para
controlar nuestro peso, o cuando compramos en la farmacia la caja de pastillas
que nos ha recetado el médico, que además de curarnos, esperamos que nos llegue
para completar el tratamiento prescrito, por lo que nos preguntamos si con una
sola caja tendremos suficiente, así que de inmediato realizamos el cálculo
mental y pensamos, ¡BIEN!, no tendré que ir al médico a pedirle otra receta.
En las nuevas tecnologías:
teléfonos, móviles, Internet, cajeros automáticos, calefacción, etc., aunque no
tengamos claro cuando intervienen, también están presente.
Y en el trabajo, como nos vamos a
olvidar de las matemáticas, si nos traen de cabeza, aunque utilicemos otro
nombre, al menos en mi caso. Ahora, con los nuevos sistemas de calidad, cuando
queremos ver el resultado de la empresa acudimos a los indicadores, que son
operaciones matemáticas que se han definido con antelación para hacer un
seguimiento muy preciso de la empresa.
Bueno, después de este repaso
creo nadie tendrá que volver a recordarme la importancia de las matemáticas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario